Desarrollo de tu bebé

En esta semana ya has empezado tu segundo mes de embarazo, ya solamente faltan 7 meses para dar a luz.

Te tengo una buena noticia, ya en los pliegues de la protuberancia de la parte superior, es decir, de la cabeza, se está formando la mandíbula, el mentón y las mejillas de tu bebé, lo que en poco tiempo se convertirá en una adorable carita. ¿Y esos hoyuelos a los lados de la cabeza? Esos puntitos serán el aparato auditivo de tu bebé, que muy pronto se pondrá en marcha y te podrá escuchar desde la barriguita. Dos pequeños puntos en la cara formarán los ojos y un botoncito que tiene ahora, será la nariz en poco tiempo.

Esta semana también empieza la formación de sus riñones, hígado y pulmones, y un pequeño corazoncito que empieza a latir unas 110 PPM. Si te hicieran una ecografía esta semana, podrías escuchar el latido de la vida de tu bebé, un sonido que te acelera el corazón y te llena de alegría el alma. Si no lo consigues escuchar, no te preocupes, algunas mamás no lo oyen hasta la semana 8, recuerda que tu pequeño a penas está empezando a formarse y cada bebé tiene su ritmo.

Cambios en la futura mamá

Es muy posible que físicamente no hayas cambiado nada excepto el aumento y sensibilidad de los senos, pero recordarás que estás embarazada de 6 semanas cada vez que te sientas mareada, hinchada y con náuseas, o te sumerjas en la sexta toronja del día, aunque curiosamente nunca habías querido comer tal fruta.

¿Otra pista? Te pasas en el baño más tiempo del o que estas fuera de él. La micción es un síntoma que ninguna mujer embarazada disfruta, especialmente cuando interrumpe el sueño que tanto necesitas en estos momentos. Tranquila, es un síntoma muy común en las embarazadas, sobre todo al principio.

¿Por qué? Por un lado, la hormona del embarazo hCG está causando un aumento del flujo sanguíneo a tu área pélvica, esto es bueno para un mayor placer sexual, pero no tan bueno cuando solamente vez una hora de una película de dos horas en el cine. Tus riñones se están volviendo más eficientes para eliminar desechos de tu cuerpo. Agrega a eso el hecho de que tu útero está en crecimiento y va presionando la vejiga, dejando menos espacio para el almacenamiento de la orina. Afortunadamente, esta presión se alivia una vez el útero sube, esto ocurre ene l segundo trimestre.

Aquí te van unos consejos rápidos para aliviar levemente este síntoma. Inclínate hacia delante cuando vayas a orinar, asía te aseguras de vaciar la vejiga. Cuando crear que has acabado de hacer pipí, vuelve a orinar, de esta manera es posible que necesites menos viajes al baño. Pero no te sientas tentada a reducir el consumo de líquidos, ahora tu cuerpo los necesita más que nunca.

Y esta es una noticia aún menos agradable, las posibilidades de acabar el embrazo sin ardor estomacal son casi nulas. Esto se debe a que la banda muscular en la parte superior del estómago que generalmente evita que los jugos digestivos retrocedan se relaja. Puedes minimizar este síntoma no ingiriendo mucha cantidad de comida al mismo tiempo, come mucho en pequeñas porciones. Evita las comidas grasosas o picantes, y no te pongas ropa que te pueda presionar la barriga.

Preguntas Frecuentes

¿Qué debo dejar de consumir mientras estoy embarazada?

La lista de alimentos y productos que no debes consumir durante el embarazo es normalmente bastante corta, a menos de que existan deficiencias o condiciones especiales en tu embarazo. Lo que se recomienda en la mayoría de los casos es el mantenimiento de una dieta saludable y balanceada, acompañada de ejercicio físico y el cuidado de las emociones.

Debes evitar a toda costa el alcohol, el cigarrillo y cualquier otro producto que genere adicción. También, evita comer huevos y carnes crudas o poco cocidas, al igual que quesos curados o blandos. En el primer caso, lo que se busca es prevenir la salmonella, y en el segundo, la listeria, ambas bacterias que pueden ser muy dañinas para tu bebé.

Es preferible disminuir el consumo de alimentos con alto nivel de vitamina A, como el hígado, pero no hay problema con las frutas que la contienen.

En el caso de la cafeína, incluso si no puedes dejar de consumirla, puedes disminuir su ingesta a lo mínimo posible.