DESARROLLO DE TU BEBÉ: SEMANA 33 DE EMBARAZO

El infinito camino de ser madre está por completar su primera etapa, el embarazo. Y para muchas mujeres es el momento más hermoso por el que pasa, ya que la sensación de dar vida es algo sinceramente único. Además el hecho de amar natural y sinceramente a alguien que ni siquiera conoces.

Los desarrollos que en esta semana tiene tu bebé no serán tan apresurados como en las anteriores, pero sí fundamentales para que al nacer esté sano.

En esta fase del embarazo la mayor actividad de tu bebé es ganar peso día tras día, además continúa con su desarrollo neuronal y orgánico, pero este último en una menor cantidad, pues muchos de los órganos ya han completado su formación.

Tú, al igual que tu bebé también ganarás peso a grandes pasos. Además aparecerán otras molestias causadas por la reorganización de tus órganos y por todo el peso para el que no está preparado tu cuerpo.

Cambios en el bebé

En la semana 33 de embarazo el bebé el tamaño del bebé ya ronda los 43 – 44 cm de largo y su peso está en 1.900 – 2.100 grs.

Un avance resaltante que tiene el feto en este momento un gran desarrollo neuronal. La cantidad de neuronas aumentan considerablemente, esto es fundamental pues las neuronas son los transmisores de información con los que contamos; sin ellos las comunicaciones entre partes del cerebro y/o las extremidades no son posibles o eficientes.

Es probable que los pulmones ya estén formados y sean completamente funcionales, por lo que pueden enfrentase sin problemas al mundo exterior; de igual manera, en caso de nacer prematuramente, por precaución se aplica medicamentos al bebé que acelerarán la maduración de estos.

La dureza de los huesos es mayor gracias al almacenamiento de calcio y minerales en ellos, los cuales son extraídos de la dieta de la madre.

Para este momento lo más probable es que tú bebé ya se encuentre en posición para nacer (con la cabeza hacia abajo), información que sabrás luego de la ecografía pautada para la semana anterior. En caso de que aún no se haya colocado, todavía está a tiempo y hay ejercicios que tú puedes realizar que fomentarán el movimiento del bebé.

Cambios en la Madre

Para ti el aumento de peso será muy visible, pues estarás sumando alrededor de 500 – 1.000 grs semanal, lo que es mucho para cualquier persona, pero con el paso de las semanas esta tasa se irá reduciendo paulatinamente.

También es recurrente sufrir problemas con el nervio ciático. El dolor nace al contracturarse los músculos de la espalda baja, los que terminan haciendo presión en este nervio, lo que genera dolor en la espalda y da una impresión de “corrientazo” en las piernas.

Las sensaciones causadas por los problemas en la ciática son molestas, y algunas mujeres las sufren más que otras, todo dependerá del peso y la capacidad de muscular de la espalda.

Otra condición que es común sufrir es el reflujo. Este viene causado por el reposicionamiento de tus órganos, lo que da paso a que su funcionamiento cambie y genere malestares como: la subida de los jugos gástricos al esófago, ardor y gases.

Recomendaciones a las madres

  • La realización de ejercicios como el yoga ayudarán a disminuir las molestias generadas por la presión en la ciática.
  • Debes seleccionar muy bien los alimentos que consumes para evitar que tener los efectos negativos del reflujo.
  • Es mejor comer varias veces en el día que tener los 3 platos fuertes tradicionales para que tu estómago no se llene a tope.
  • En el caso de tener pezones planos o poco sobresalientes, se recomienda estirarlos un poco para hacerlos más aptos para el día que llegue la lactancia.
  • Por la producción de calostro, es importante tener una limpieza más profunda en tus senos.
  • Realizarte un chequeo médico sanguíneo en este punto es fundamental para verificar la posibilidad de anemia, pues los consumos energéticos que necesitas son mucho más altos y a veces la alimentación no corresponde estas necesidades, por lo que tendrás que suplir las carencias con suplementos como ácido fólico y hierro.

Preguntas Frecuentes

¿Qué debo comer y no comer durante la lactancia?

Si has seguido una dieta rigurosa durante el embarazo, es probable que no puedas esperar para comer todas esas delicias a las que has tenido que renunciar; pero incluso durante la lactancia, es importante que cuides tu alimentación, aunque las restricciones sean menores o incluso desaparezcan.

En los primeros meses, todo lo que consumas se hará parte del metabolismo de tu bebé. Por esto, lo más recomendable es que mantengas hábitos de alimentación saludables mientras amamantas.

Evitar o limitar el cigarrillo y el alcohol sigue siendo el principal consejo, al igual que la cafeína, pero del resto, son pocos los alimentos que no puedes comer durante esta etapa. También dependerá de cómo reaccione tu bebé a tu leche. Si ves alguna alergia o rechazo, sabrás poco a poco que ingredientes le cambian el sabor a la leche o le producen reacciones adversas.