DESARROLLO DE TU BEBÉ

En el maravilloso viaje que implica tener un bebé, ya nos encontramos en su semana número 30 y en este momento se comienzan a producir una gran cantidad de cambios en el bebé y en ti. Es recomendable repasar estos cambios con antelación para que estés prevenida en cada manifestación.

Cambios en el bebé

En este momento el tamaño de tu bebé debe estar alrededor de los 37 – 39 cm, y su peso entre los 1.350 – 1.500 grs, aunque si está levemente por debajo no es de alarmarse. Aún se mantiene la desproporción del tamaño de la cabeza respecto al cuerpo, cosa que cambiará cerca de la semana 35.

En la semana 30, el bebé principalmente comienza a presentar desarrollos en su sistema nervioso y el cerebro, por lo que es importante llevar de la mejor manera esta etapa para que dichos procesos se logren sin inconvenientes.

Por otra parte, el bebé ya tiene un desarrollo pulmonar suficiente para comenzar a realizar movimientos respiratorios leves, en los cuales será común que llegue a presentar hipo. Sus órganos digestivos, como el estómago, intestino y el hígado, paulatinamente iniciarán el funcionamiento en su cuerpo.

También aumentará su cantidad de grasa, esto con el fin de prepararse para soportar el clima exterior que no es tan controlado y agradable como el vientre de mamá. Aunado a esto, su piel se encontrará más lisa y tersa que antes.

Sus huesos comenzarán a adquirir dureza gracias a que en estos aumentará el nivel de fósforo, hierro y por supuesto de calcio.

Los avances continúan en sus oídos, los cuales en este punto podrán percibir sonidos graves, como los latidos del corazón mamá (sonido importante para él) o la voz de papá.

Otro sentido que también presentará avances será el del gusto, y en este punto bebé ya podrá distinguir entre   sabores dulces y salados.

Un proceso importante el cual comenzará en esta semana es el nuevo posicionamiento del bebé en el vientre. El niño o niña se colocará con su cráneo hacia abajo, buscando de esta forma estar listo para nacer. Si esto no sucede no hay que alarmarse pues es muy común que el feto vaya a esta posición semanas después o incluso, puede pasar que se coloque hacia abajo y luego regrese al lugar en el que estaba anteriormente.

Por último descubrirás que en el eco realizado en tu consulta médica rutinaria, se escucharán los latidos de su pequeño corazón, el cual trabaja a una frecuencia cardíaca aproximadamente entre 120 – 160 latidos por minuto.

Cambios en la Madre

La principal novedad que se presenta en la semana número treinta de embarazo en la madre es la aparición de las primeras contracciones, las cuales serán cortas e indoloras. Las llamadas contracciones Braxton Hicks tienen como función prepararte para el parto.

Para las madres primerizas pueden ser preocupantes estas sensaciones y llegarán a pensar que han entrado en labor de parto, es una reacción muy común sentir esto. Para llevarlo a una escala cuantificada, estas contracciones se producen a una tasa de unas 5 – 6 por hora y duran entre 30 – 60 seg.

Por otra parte, si aún tienes interrogantes de como diferenciarlas de las contracciones de labor de parto, estas últimas se caracterizan por aparecer cada 2 – 3 min y durar entre 90 – 180 seg. Además hay una frase muy popular que dice ‘‘si tienes dudas si fue una contracción o no, entonces no lo era’’.

Entre los cambios en tu organismo, se encuentra el movimiento de los huesos de la pelvis y el aumento en la flexibilización de estos, con el fin de permitir el paso del bebé durante el parto.

El bebé al posicionarse con la cabeza hacia abajo, coloca sus pies en la parte superior del vientre y da pataditas, lo que podría ser doloroso para ti, pues estas están dirigidas hacia las costillas.

En algunas ocasiones es común que tu vientre se encuentre más firme o rígido de lo normal, esto es común y así como llegó, se pasará, aunque es recomendable dar pequeños masajes en la zona para así aliviarlo más rápidamente.

En la semana 30 se presenta en ti un aumento en la producción de hormonas, por lo que se podrían aparecer en tu cuello, axilas y pecho, pequeñas verrugas benignas color piel y también un aumento en la protuberancia de los lunares que ya tienes.

Se van a originar inflamaciones en tus manos, tobillos, piernas, pies y cara por lo que tus facciones serán un poco más regordetas y redondeadas. Esto viene dado por la mayor presencia de progesterona en la sangre, lo que modifica el control de la grasa corporal y genera retención de líquido.

Otro síntoma común que puedes presentar en este momento es constipación, ya que todos los cambios producidos en tu cuerpo aletargan el movimiento intestinal.

Con el aumento de peso y tamaño del bebé será un poco complicado el día a día, pues tu movilidad será menor y las energías se agotarán mucho más rápido. Además la aparición de estrías serán un tema frecuente en este punto.

Recomendaciones a las madres

  • Si presentas dudas sobre si tus contracciones se tratan sobre un parto adelantado, puedes recurrir a tu doctor para salir de dudas, ya que esto es una duda común en las madres y nunca está demás ser precavidas.
  • Se recomienda la realización de actividades físicas leves, en las cuales los estiramientos sean el centro del ejercicio. Entre ellas se podría mencionar el yoga, el cual se puede encontrar en versiones especializadas para embarazadas.
  • El consumo de alimentos altos en fibra es fundamental, así aumentamos la velocidad del sistema intestinal y se sale o evita los problemas de constipación que se podrían presentar.
  • El uso de cremas y suplementos prenatales con una gran cantidad de colágeno es fundamental para evitar la aparición de estrías, las cuales pueden surgir en cualquier parte del cuerpo.
  • Es un gran momento para iniciar las clases de preparto y estar al día con todo lo que necesitarás para el día del nacimiento del bebé.
  • En este momento de la maternidad es recomendable asistir cada 4 – 6 semanas a control con su obstetra.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo debo saber si las contracciones que tengo son de parto prematuro?

La respuesta corta es: si tienes dudas, probablemente no son contracciones de parto. Esto, tomando en cuenta que las contracciones de parto verdadero son bastante intensas e incluso pueden causar fuertes dolores, mientras que si es solo una leve molestia, probablemente estemos hablando de contracciones de Braxton-Hicks.

Ahora, como hemos dicho siempre, todo dependerá de la madre y el embarazo, por lo que algunas no sentirán los fuertes indicios, ya sea porque simplemente no se dan de la misma manera, o porque tienen mayor tolerancia al dolor.

Lo que sí es infalible es la medición de la temporalidad de tus contracciones. Las de parto (y en esta semana se considera prematuro) irán en aumento en cuanto a su presión y frecuencia (se harán más y más intensas, y habrá menos tiempo entre una y otra), mientras que las de Braxton-Hicks no pasan de 5 por hora, y pueden irse cuando estás recostada.