Desarrollo de tu bebé

Los órganos de tu pequeño está alcanzando un nivel de desarrollo suficiente como para poder ponerlos a prueba. Tu bebé ya puede poner a trabajar sus pequeños pulmones, aunque en realidad no respire, ya se han dividido.

Tu bebé ya produce orina regularmente, por lo que sus riñones funcionan a la perfección.

Se mezcla con el líquido amniótico, el cual traga y lo vuelve a “respirar”.

Esta semana tu pequeño mide cerca de 35 centímetros y pesa algo más de un kilo. La superficie cerebral de tu bebé hasta ahora era totalmente lisa, ahora empieza a tener surcos.

Como una consecuencia de todo el tejido adiposo ganado en las últimas semanas, su cuerpo de vuelve más suave y redondito. ¡Ya se va pareciendo más a un bebé a término!

El bebé todavía está cubierto de lanugo, exceptuando las palmas de las manos y las plantas de los pies.

¡¡Es importante que sepas que tu pequeñín ya reconoce tu voz!!

En esta semana das inicio al tercer y último trimestre de embarazo. Comienzas el séptimo mes de embarazo.

Ya queda nada para que puedas cogerlo entre tus brazo y por fin! Ver su carita.

Poco a poco lo irás conociendo mejor, sabrás cuando tiene ciclos de sueño o cuando está despierto. 

Al contrario que tu, en las mamás a partir de la semana 28 se manifiestan muchas más dificultades para dormir a gusto.

Si aún no la tienes, busca una almohada especial para embarazadas, te facilitará conciliar el sueño muchas noches.

Consejos y cuidados en la semana 28 de embarazo

Sigues aumentando de peso y cada vez la fatiga puede hacerse más evidente, no descuides el descanso y el ejercicio físico.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional es un trastorno del metabolismo que suele aparecer en la segunda mitad del embarazo, en aproximadamente el 12% de las mujeres embarazadas. Consiste en el aumento del nivel de glucosa en sangre por encima de lo aconsejable.

Es consecuencia de la modificación natural del organismo para mantener glucosa en el organismo por más tiempo y en cantidades mayores a las normales, pues es un elemento fundamental en el crecimiento de tu bebé. En los primeros meses del embarazo, la insulina también aumenta y controla la glucosa, pero al avanzar en el periodo gestacional, su capacidad de hacerlo disminuye y al mismo tiempo, el hígado empieza a producir glucosa también.

Todo esto es necesario, pues tu bebé necesita más energía a medida que se acerque el parto, pero por predisposiciones del cuerpo o por la dieta que hemos llevado, puede producir diabetes. Pero no te preocupes; con una alimentación saludable, ejercicio físico, y si es necesario, algún tratamiento, es controlable y curable.