Desarrollo

En esta semana tu bebé ya tiene pestañas y abre sus ojitos !!

La piel de tu pequeño se ve más rellenita, gracias a la grasa y músculos que ha ido desarrollando. Aunque aún es fina, translúcida y arrugadita.

Mide alrededor de 34 centímetros y pesa unos 670 gramos.

A partir de ahora cada bebé crece según tenga marcado genéticamente y por factores ambientales.

A medida que avance tu embarazo mejorará su funcionamiento renal y el líquido amniótico que hayas producido se vuelve más parecido a la composición de la orina.

La temperatura de tu pequeño la regula el flujo sanguíneo del cordón umbilical y la placenta.

Su piel cada vez es menos translúcida y crea una capa externa de queratina para protegerla.

Los diminutos capilares que se forman bajo su piel hacen que ésta comience a verse más rosada.

Síntomas y cuidados en la semana 25 de embarazo

Tu pancita no deja de crecer y crecer, a estas alturas debes de saber que tu útero ya ha alcanzado el tamaño de una pelota de fútbol, mide alrededor de 25 cm de diámetro.

¡Es hora de empezar a hacer uso de la ropa de premamá para que no te moleste en la barriguita!

Empezaras a sentir más a tu bebé, especialmente cuando más relajada estés.

 Cuando estás en movimiento o caminando tus movimientos “lo acunan” y eso provoca que se relaje y se duerma.

A estas alturas tendrás muchas ganas de hacer pis. Es normal, el peso que ha ido ganando tu pequeño ejerce presión sobre tu vejiga y tiene menos espacio.

En este segundo trimestre comenzarán los conocidos “ardores”.

Y es que la hormona del embarazo (progesterona) relaja tus músculos, como consecuencia tardas más en hacer la digestión.

Preguntas Frecuentes

¿Mi bebé escucha desde la barriga?

A partir de la semana 25 tu bebé comienza a desarrollar con mayor rapidez el sentido del oído, lo que implica que te escucha y escucha lo que le digan.

Ya ese proceso viene desde el primer trimestre cuando se forma el lóbulo de la orejita, pero es en esta etapa cuando se termina de formar y desarrollar el sentido del oído. Lo primero que escucha el bebé en tu vientre son tus latidos, pero progresivamente escuchará sonidos externos, voces, música, ruidos. De allí que las recomendaciones siempre van dirigidas a cuidarlo de los sonidos estridentes o ruidos molestos.

En esta etapa es cuando se considera útil el utilizar música relajante o estimulante para bebés. Pero con la debida precaución, pues hasta el momento no se conoce que tanta intensidad puede escuchar, por lo que no se recomienda colocar auriculares directo en la barriga.

Cantarle suavemente también es una forma de conectarte con él, además de que lo prepara para que reconozca tu voz al nacer y que sienta en tu canción relajación y seguridad.