Desarrollo de tu bebe semana 21 de embarazo

Debes de saber que tu pequeñín ya tiene ciclos de sueño creados dentro del útero, incluso como aun tiene suficiente espacio no para de moverse.

En las horas del dia que tu estas despierta y más activa, el movimiento de tu cuerpo mecerá a tu bebé para que este se duerma.

Y cuando quieras dormir es más que seguro que el bebé se despierte y empiece a moverse.

Todos estos movimientos de tu pequeño son súper importantes para la formación de los músculos y de las conexiones nerviosas con el cerebro.

Los latidos del corazón del bebé ya son lo suficientemente fuertes como para escucharlos con un estetoscopio, se diferencia porque el corazón de tu bebé es casi dos veces más rápido que el tuyo.

En esta semana su sistema digestivo le permite tragar líquido amniótico y absorber los nutrientes que este le proporciona. No deja de crecer, al igual que tu pancita.

Mide alrededor de 27 centímetros y pesa unos 360 gramos (estos datos siempre son genéricos).

Los movimientos que sentimos de nuestro bebé son reflejos, todavía no tiene control sobre sus movimientos, irá ganando control sobre ellos más adelante. 

Conectas mucho más con tu bebé, porque a demás de que el te escucha y te siente, tu tambien puedes sentirlo a él/ella. No dudes en hablarle o en acariciar tu pancita, ¡que sepa lo mucho que esperas su llegada!

Cambios en nuestro cuerpo

Puede ser que a partir de estas semanas comiences a sentir algunas molestias distintas al primer trimestre como los dolores de espalda o el hinchazón de tus pies.

Es importante que comiences a descansar más. No te quedes mucho tiempo en la misma posición.

Especialmente notarás molestias en la zona lumbar, es normal, no te asustes.

El tamaño y peso de tu útero cambia nuestro centro de gravedad y empuja la zona lumbar hacia delante, si a eso le sumamos que producimos ciertas hormonas que ayudan a que los músculos y ligamentos se relajen, aparecen las molestias.

Esta relajación muscular permite que la pelvis se expanda para el momento de dar a luz.

En cambio, en la mayoría de los casos las molestias náuseas vayan desapareciendo.

Si que puede ser que por la noche notes algunos calambres incómodos en las piernas, se debe a que tu pequeñín presiona ciertos nervios en la espalda que están conectados con tu espalda.

Tips para las 21 semanas de embarazo

  • Si te cansas, recuestate, no te cuestiones si pasas demasiado tiempo durmiendo o cansada, estás embarazada y es normal. El bebé consume mucha energía y sumale el peso adicional.
  • Recuestate y pon los pies en alto para quitarles presión.
  • No olvides tomar tu vitaminas, porque más que para ti son para tu bebé. Ayudarán en su formación y crecimiento.
  • Debes de mantenerte hidratada, intenta tomar dos litros de agua al dia, si te resulta difícil puedes combinar el agua con infusiones o caldos.
  • Recuerda que tienes que alimentarte bien, llenarte de nutrientes, por lo que aumentar la ingesta de fruta y verdura no estará de más.
  • Para evitar o reducir la posibilidad de que nos salgan estrías procura hidratarte bien la piel todos los días, cogelo como ritual después de tus duchas. Las estrías es más un factor genético, pero podemos evitarlas controlando no ganando mucho peso de golpe e hidratarnos bien.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué tengo incontinencia urinaria?

Aunque parezca extraña, la incontinencia urinaria es bastante común, sobre todo en el tercer trimestre del embarazo. 4 de cada 10 embarazadas tendrán algún nivel de incontinencia, sobre todo en el último peldaño de todo el proceso. Esto se debe a que en esta etapa, tu abdomen es mucho más grande y el bebé también y ambos hacen mayor presión en la vejiga.

Esto causa una leve pérdida de orina, que en la mayoría de los casos se ve en momentos de esfuerzo, como cuando te ejercitas, estornudas, o te ríes. También pueden ser resultado de una infección urinaria, que genera pérdidas de orina en el día a día.

Es más extraño que suceda al principio del embarazo, y debemos estar atentos a su olor y consistencia, pues en casos graves puede no ser orina sino líquido amniótico, lo que representa un riesgo para tu bebé. Si notas la diferencia, debes consultar a tu médico.